sábado, 25 de febrero de 2012

 
Otro día más regalando sonrisas a extraños que devoran sus algodones tras grandes mordidas, tiñéndose la lengua con los tóxicos colorantes.
Para ellos, una experiencia inolvidable que plasman eternamente en una imagen digital.
Para él, una jornada laboral cualquiera, donde el hastío lo acompaña como una especie de sombra.

martes, 14 de febrero de 2012

¿En qué momento el amor se transforma en una prohibición?
Supongo que el límite de lo “sanamente” permitido se encuentra en el llamado “sentido común”.
Sin embargo, la prohibición a amar lo indefendible estimula en algun@s una cierta cuota de masoquismo puro, provocando incluso distorsiones acerca de la propia realidad.
Dentro de tal fantasía es imposible detener el amor que se rebalsa a través de los poros como saladas gotas de lluvia...
 

lunes, 23 de enero de 2012

domingo, 9 de octubre de 2011

Ente

En mis entrañas crece la sensación de vacío. La imagino como un ente perverso que se apodera de mi voluntad, una sombra interna adherida con fuerza a la carne, un parásito sediento que no perdona.

Su puño derecho aprisiona a la alegría, desesperada por liberarse y volver a respirar. Mientras que en el izquierdo, enrollada y al punto de la asfixia, la esperanza se destiñe como un pedazo de tela de mala calidad que por primera vez toma contacto con el agua tibia.

Se hace cada vez más latente que nada es eterno, ni siquiera los tan amados recuerdos. Todo se ensambla para formar un círculo perfecto, el ciclo constante de la vida, donde el blanco inevitablemente se vestirá de luto en algún espacio de tiempo. Lo que alguna vez existió, muere y renace para dar continuidad infinita a los hechos.

Depositaré entonces la escasa fe que aún atesoro en la posibilidad que el maldito ente que continúa devorándome, aquiete su hambre pronto y vomite todo lo que me robó. Si la paciencia se agota antes de que eso ocurra, me veré forzada a utilizar otros medios para expulsar al demonio. Quizás una pócima mágica que aquiete el dolor.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Todo cambia, se invierte y transmuta a un estado casi opuesto. Desconcierta observar como se pisan la cola aquellos que ayer escupieron al cielo y hoy deben limpiarse la cara. Somos dueños de una verdad inventada que al amanecer se escabulle de nuestras sábanas abandonándonos porque fuimos incapaces de sostenerla.

Son días en que el diablo se vuelve santo y devoto de dios.
Y yo me invento una nueva vida e interpreto múltiples personajes que se desvanecen apenas Venus se hace visible en el cielo cada atardecer, insinuándome que ya es la hora de comenzar la elección de mi próximo papel.